Acto de imposición de las insignias colegiales de oro del Colegio de Enfermería de Bizkaia a los enfermeros que cumplieron 65 años en 2024

21 de Noviembre de 2025
Acto de imposición de las insignias colegiales de oro del Colegio de Enfermería de Bizkaia a los enfermeros que cumplieron 65 años en 2024

Koldo Berganzo, director de Asistencia Sanitaria de Osakidetza: «queremos y debemos avanzar hacia un modelo sanitario con mayor protagonismo de la enfermería»

 

 

24 de noviembre de 2025

 

 

Un total de 165 profesionales de enfermería, 23 enfermeros y 142 enfermeras, han sido homenajeados el pasado viernes 21 de noviembre, presencialmente, en Palacio Euskalduna de Bilbao con la insignia de oro que el Colegio de Enfermería de Bizkaia otorga anualmente a los enfermeros colegiados de Bizkaia que cumplieron 65 años de edad durante el año anterior, en este caso, 2024.

 

Un total de 313 profesionales se hicieron acreedores este año de recibir este reconocimiento. Este homenaje y reunión de hermandad es una tradición de los más de 9.000 profesionales de enfermería colegiados en Bizkaia, que anualmente congrega en un acto social de reconocimiento público y homenaje a diversas personalidades de la sanidad vasca.

 

Programa

Los actos previstos dieron comienzo con una actuación del Coro del Colegio de Enfermería de Bizkaia, con su director, Carlos Pérez Bueno, al frente. Tras interpretar el ‘Agur Jaunak’, María José García Etxaniz, presidenta del Colegio de Enfermería de Bizkaia (CEB), dirigió unas palabras al público asistente, al igual que lo hizo, acto seguido, Álvaro Pérez, concejal de Salud y Consumo del Ayuntamiento de Bilbao, y Koldo Berganzo, director de Asistencia Sanitaria de Osakitdetza-Servicio vasco de salud.

 

Además de la presidenta del CEB, estuvieron presentes en el acto de imposición de insignias varios miembros de la Junta de Gobierno del Colegio de Enfermería de Bizkaia, como son Manuel Guerro, vicepresidente; Ignacio González, secretario; Eguskiñe Gallastegui, tesorera; los vocales José Ramón Sánchez Isla —vicedecano de Ordenación Académica, Innovación docente y Calidad de la Universidad de Deusto— y Javier González Caballero, así como los vocales suplentes Juan Carlos de la Cruz y María Martínez. Del mismo modo, estuvieron presentes representantes de la Asociación de Jubilados Enfermeras y Enfermeros de Bizkaia. También asistió Javier Rodríguez Rodero, presidente de la Comisión de Deontología del CEB. Merece la pena destacar que tanto Manuel Guerro como Ignacio González recibieron este año la insignia, conforme a los criterios establecidos.

 

Asistieron, como personalidades invitadas, Verónica Tíscar y Baltasar Gómez Galán, presidenta y vicepresidente de la Academia de Ciencias de Enfermería de Bizkaia; Agurtzane Ortiz, presidenta de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao; Saloa Unanue, vicedecana de Prácticas Externas de la facultad de Medicina y Enfermería de la Universidad del País Vasco / Euskal Herriko Unibertsitatea; Karmele Araujo, directora del Departamento de Enfermería de la Universidad de Deusto; Juan Uriarte, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Bizkaia; Álvaro Díaz, presidente del Colegio de Podólogos del País Vasco; Joseba Asolo, director general del Colegio de Médicos de Bizkaia; y Ainhoa Eguren, gerente del Colegio de Psicología de Bizkaia.

 

Discursos

María José García Etxaniz, presidenta del Colegio de Enfermería de Bizkaia, en su alocución, puso de relieve que «no hay enfermedad sino enfermos a los que cuidar, cada uno con sus circunstancias particulares. Pero tampoco hay profesión sin profesionales, sin personas con nombre y apellidos que contribuyen diariamente a que la atención que se presta en los centros sanitarios y sociosanitarios de Bizkaia sea una atención de enfermería excelente. Profesionales que ponen rostro, calor y ciencia a la labor de la enfermería. En todas las etapas de la vida y en todas las circunstancias de salud».

 

La presidenta del Colegio destacó que con este acto público de reconocimiento y homenaje, «se da voz a los miles de ciudadanos de Bizkaia que, habiendo sido cuidados por los y las profesionales que hoy van a recoger su insignia, quieren agradecer tantas horas de trabajo y tantas horas de cuidados al servicio de los demás».

 

Álvaro Pérez declaró sentirse honrado por asistir al homenaje a los profesionales veteranos: «la enfermería no es solo una profesión, es una vocación que exige entrega, empatía y un compromiso constante con la salud y la dignidad de las personas, una forma de ser. Vosotros», dijo, «profesionales que hoy celebráis vuestro reconocimiento una vez llegados los 65 años, habéis sido testigos y protagonistas de innumerables historias: de esperanza, de lucha y de recuperación, acompañando a pacientes y familias en momentos difíciles, pero siempre, con humanidad».

 

Por su parte, Koldo Berganzo reafirmó el compromiso de la dirección de Asistencia Sanitaria de Osakidetza de «seguir impulsando la profesionalización, ampliando competencias, fortaleciendo el liderazgo enfermero y garantizando que la voz de la enfermería esté presente en todos los ámbitos de decisión. Queremos y debemos avanzar hacia un modelo sanitario con mayor protagonismo de la enfermería», señaló.

 

Danza

Tras finalizar el discurso del Director de Asistencia Sanitaria y antes de dar paso a la imposición de insignias, se reservó en el programa otro momento más para el arte. En este caso, con la Compañía Haatik Dantza Konpainiak.

 

Este conjunto artístico fue fundado en 2011 por Aiert Beobide Egaña con el objetivo de aportar una perspectiva nueva y diversa al mundo de la danza. A lo largo de estos años, la compañía ha trabajado distintos estilos, fusionando la elegancia de las danzas clásicas con la expresividad de la danza contemporánea, siempre, preservando y celebrando la esencia de las danzas vascas.

 

El euskera y la cultura vasca son la base de la identidad de Haatik Dantza Konpainia. Sus trabajos construyen puentes entre las raíces y los lenguajes contemporáneos, uniendo tradición e innovación. De este modo, el público asistente recibió con aplausos a sus componentes, que interpretaron la pieza ‘Agurraz Jolasean’, con música del grupo Arineketan.

 

Imposición de las insignias

Tras la actuación del grupo de danza, se procedió a la imposición de las insignias, que corrió a cargo del Director de Asistencia Sanitaria, el Concejal de Salud y Consumo, la Presidenta del Colegio de Enfermería de Bizkaia y otros miembros de la Junta de Gobierno.

 

Las enfermeras y enfermeros que recogieron presencialmente la insignia de oro fueron María Carmen Achutegui Castresana, María Nieves Aguirre Erro, Juan Luis Aguirre Moreno, María Rosario Aguirremota Corbera, Ana María Alegre Cubillo, María Carmen Alonso Nogales, María Elena Andreu Muñoz, María Isabel Apraiz Egaña, Iñaki Arce Rodríguez, María José Areizaga Líbano, Maite Arnedo Echevarría, María del Carmen Aroz González, Inmaculada Arranz Cengotita, María José Arrizabalaga Arnaiz, Begoña Arteche Miquelajauregui, María Begoña Asensio Bermejo, Ana Luisa Astorkiza Basáñez, Carmela Atas Aldamiz, José Ignacio Atela Azpuru, María Icíar Atucha Aurteneche, María Auz Oquiñena, Jon Mirena Ayerdi Cervino, María Soledad Aza Herrero, Ana Isabel Azcueta Legarreta, Miren Maite Azkorra Otazua, Ana Rosa Baigorrotegui Cortina, Francisco J. Barbolla Arnaiz, María del Rocío Basáñez Llama, María Esther Bastardo Fuente, María Amada Basterra Ferreras, Juan Valentín Bearan Martínez, Edoia Beaskoetxea Bengoetxea, Jaione Benedicto Arbaiza, Juan José Berenguer Rodríguez, María Inmaculada Bernal Villate, María Elia Berrire Santiesteban, Jone Bilbao Aguirre, María Begoña Bugallo Naveira, Antón Cabo Ortiz, Rosario Calleja Hernando, María de Peñas Albas Calvo Pérez, Ignacio Camiruaga Zalbidea, Julita Cardo Gómez, Almudena Castillo Díez, Ana María Castresana Iturbe, Amaia Castrillo Olabarria, María Pilar Corraleño Iñarra, Karmele de la Iglesia Zalbidea, Encarnación de la Maza González y María Gloria Díaz Foncea.

 

Igualmente, recogieron el distintivo Julia Diéguez Pérez, Ana Isabel Díez León, María Teresa Ecenarro Rivera, Rosa María Echevarri Ayesta, María Rosa Elorduy Iturregui, Concepción Estébanez Sainz-Aja, Amalia Victoria Estelles Sarrio, Carlos Fano Maroto, María Ángeles Fernández Bao, Ana María Fernández Cagigas, Itziar Fernández de la Fuente, Ana Cristina Fernández González, Cándida Fernández Román, M. Marta Fernández Vieites, M. Lourdes Gabiola Imaz, Izaskun Gamboa Aurteneche, Miren Itxaso Gamboa Ledesma, María Josefa García Alonso, Juan José García Egusquiza, María Begoña García González, Rosa María García Manteca, José Ramón García Olamendi, María Begoña Garrido Pereda, M. Carmen Gelado Aurrecoechea, María Pilar Goiti Mier, Alfredo Goitia Abarrategui, María Asunción González Echaniz, Aida González Gandiaga, Rosario González Sánchez, Ignacio González Sanz, Manuel Guerro García, Rosario Guijarro Mayor, Aintzane Gurruchaga Arruti, María Jesús Hernández Romero, María Belén Humayor Yáñez, M. Guadalupe Ibáñez Cirión, M. Aránzazu Iraurgui Sarmentero, M. Carmen Lafuente Flores, María Begoña Lage Fernández, María Luisa Larrazabal Valiente, Miren Josune Las Santas García, María José Lasa Rivas, María Teresa Latorre Cabada, Inmaculada Lejonagoitia Celaya, José Antonio Léniz Aspiazu, Estela Liguerzana Cuena, Ana Isabel Llarena González, María Jesús Lobo Delgado, María José Loizaga Castaños, M. Adelaida Lope Ercoreca, María Pilar López Álvarez y María Carmen López Benito.

 

 

Además de los anteriores, estuvieron presentes para recibir la insignia de oro María Aránzazu López Fernández, Luis Mariano López-Linares Martínez, María Ángeles Losada Galán, Luis Alfonso Machín Aja, Ana Isabel Magdaleno Quintanal, M. José Martínez Fernández, Raquel Martínez Inchausti, Inmaculada Martínez Molinuevo, Juan Cruz Martínez Pérez, María Pilar Mato Abad, Maite Montejo García, María Mercedes Montes Ibáñez, M. del Valle Munduate Gómez, María Consuelo Munín Patiño, Ana Isabel Olealdecoa Ibarrondo, María Begoña Onaindia Tijero, María Luisa Ordax Galindo, María Pilar Ortiz de Salido García, M. Pilar Prieto Ballano, María Teresa Prieto Luis, M. Teresa Quintanilla López, Gonzalo Riancho Ocejo, M. Isabel Riesco Gutiérrez, Isabel Rodríguez López, María Lourdes Rojo Zarraga, María Jesús Roqueiro Fernández, María Pilar Ruiz Azcona, María Cristina Ruiz Ochoa, Purificación Ruiz Sainz, Isidora Ruiz Vega, Pilar Sabugal Malillos, María José Sáenz Bajo, José Manuel Sáez Castresana, Teresa Sainz de la Maza Escobal, María Carmen Sainz de Rozas Serna, María Natividad Samaniego Pérez, María Josefa San Cristóbal Pérez, Begoña San Juan Artiñano, Montserrat Santa Basilia Calleja, María Teresa Santamaría Blanco, Miren Edurne Santos Meñica, María Amaya Sanz Angulo, María Esperanza Serna Modia, María José Somavilla Pérez, María Carmen Suárez Zarate, María Begoña Tardón Torrego, Gregorio Terán Hernando, Miren Testa Tudela, Blanca Amelia Tobalina González, Marta Ugalde Romón, M. Josefa Ulloa Iglesias, María Victoria Urbina San Miguel, María Jesús Uriarte Mota, Ascensión Valdemoros López, Isabel Vara Gutiérrez, Consuelo Verdes Lezana, María Aránzazu Vergara Varona, Miriam Vicario Marquiegui, María Jesús Vilariño Torreiro, María Marta Villar Urquijo, Carmen Zabala Ortiz de Zarate, Ana Lidia Zorrilla Orue y Juan Antonio Zufía Iglesias.

 

Sorteo

Una vez impuestas las insignias de oro a los 161 enfermeros y enfermeras que se dieron cita en el Palacio Euskalduna, acompañados de sus familiares en muchos casos, se procedió a realizar al tradicional sorteo de dulces de Navidad entre las papeletas de los asistentes.

 

Coro

Una vez concluido el sorteo, entró de nuevo el coro en el escenario, para interpretar tres nuevas composiciones. La primera de ellas fue ‘Va, pensiero’ el coro del tercer acto de la ópera ‘Nabucco’, de Giuseppe Verdi. La segunda, la composición ‘Jai Ho’, de la película ‘¿Quién quiere ser millonario’, con arreglos de Mark Brymer. Y la tercera y última fue el ‘Himno Internacional de la Enfermería’, compuesto por Íñigo Lapetra, con la ayuda de Carlos Fernández Prida y Nacho Palomares, dos músicos profesionales y amigos personales.

 

Una vez acabado el acto formal, se procedió a realizar una foto de familia de los homenajeados, para, seguidamente, degustar un cóctel en el vestíbulo del Palacio Euskalduna, que sirvió de excusa para recordar, comentar y disfrutar de buena compañía.